jueves, 21 de abril de 2016

                          Etnocentrismo vs relativismo cultural



La palabra cultura hace referencia no sólo al arte, la literatura el cine o la música, sino que también se refiere a las lenguas que hablamos, las costumbres y formas de pensar, o a las creencias religiosas. A lo largo de los siglos las sociedades humanas han desarrollado una gran diversidad de culturas. Cada país o región tiene una lengua, unos valores sociales y morales determinados, una religión. 

En el mundo actual, gracias a los medios de comunicación, a los movimientos de la población (emigración e inmigración; el turismo) las culturas se difunden por todo el mundo, facilitando el intercambio, y el conocimiento, de costumbres, de lenguas, de avances científicos, etc.

En la antigüedad, al no existir este flujo e intercambio de información, los pueblos en muchos casos desconocían o no sabían que cualidades tenían otras culturas. Estaban inmersas en un desconocimiento basado en la desinformación el cual generaba una visión personal de su cultura como única y verdadera, viendo el resto como rara y diferente.

Por estas y por las diferencias entre culturas siempre ha existido el concepto de etnocentrismo, el cual genera una visión de la cultura propia como superior. Dentro de la ideología propia, los individuos juzgan a los otros grupos en relación a su propia cultura, basándose en las diferencias encontradas en el lenguaje, las costumbres, los comportamientos, religión y creencias, reafirmándose en su propia identidad cultural, y desvalorando a las otras culturas. 

En la mayoría de las ocasiones esto es fruto del desconocimiento que existía, como menciono más arriba. Esto generaba enfrentamientos encarnizados en defensa y mantenimiento de la cultura propia por encima de cualquier otra.





Es complicado de entender que con los avances que ha experimentado la tecnología no se genere un aumento del llamado relativismo cultural, el cual defiende la idea de que cada cultura tiene el mismo valor y jerarquía que cualquier otra, omitiendo comparaciones entre ellas y analizando el mundo de acuerdo con los parámetros propios de cada cultura, estableciendo una actitudes de respeto entre diferentes pensamientos y costumbres. 

No dejo de reconocer que, desde mi punto de vista existen costumbres en otras culturas que para mi cultura propia están desfasadas o son vejatorias para una parte de la población que forma parte de esa otra cultura. Y quizás para otras culturas, las costumbres de la mía se les antojan libertinas e inapropiadas. 

Llegado a este punto de comparación entre determinadas costumbres, libertinas vs vejatorias debemos de llegar a un punto medio llamado interculturalismo el cual defiende que la relación entre diferentes culturas y costumbres debe de ser de dialogo. Las costumbres y creencias de cada cultura se pueden considerar buenas o malas, respetables o no pero esta valoración o comparación debe de partir desde el dialogo. Comprender todas las costumbres de las demás culturas se antoja complicado pero se deben de establecer unos mínimos morales en los que todos estemos de acuerdo. 

Es como decir que las posiciones nunca deben de situarse en los extremos, sino que deben encontrarse en el punto medio. Esto mejoraría la convivencia y propiciaría un mundo mejor.



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